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dijous, de desembre 07, 2006

Norte y Sur

Buenas,
Ya hacia tiempo que queríamos escribir sobre nuestra última estada en la India, en la que principalmente recorrimos el sur del país. Des de que la web está en marcha, hemos recibido varios mails de gente que va a la India y nos pide consejo de que zona visitar, donde la India es más real, donde más relajada, donde más bonita, etc..., en definitiva si es mejor ir al Norte o al Sur. Aprovechamos pues el blog para dar nuestra opinión sobre el tema y hablar un poco de nuestro último viaje:
Para nosotros, y sin pretender ser radicales, el Norte es indiscutiblemente mejor, es la India real, es el caos, la sobrepoblación, la multireligiosidad, el misticismo, el colorido, los olores a insiencio, las vacas, la mierda, las ceremonias sagradas, los sadhus, el Ganjes, el Himalaya… El Sur es un sucedáneo de todo esto, del Norte, es la India a menor escala en todo. Sheila y yo decíamos en coña que en el Sur nos podríamos quedar dormidos caminando por la calle, de lo aburrido y sosegado que resulta, mientras que en el norte los sentidos tenían que estar al cien por cien si no querías ser arroyado por una vaca, un rickshaw a pedales o por una marea humana.
Des de luego llegar a Nueva Delhi o a Calcuta es indiscutiblemente más impresionante que llegar a Mumbai o Bangalore. En el norte aterrizas, vas al centro a buscar pensión y el impacto y el desconcierto ante ese colorido y caos es absoluto, llegar a Mumbai en cambio y desplazarse al barrio de Colaba, donde van todos los viajeros, es casi como no haber cogido el avión, calles asfaltadas, taxis normales porque los rickshaws están prohibidos, no hay vacas por ningún lado, restaurantes elegantes y pizzerías para turistas occidentales, tiendas de lujo para turistas del golfo, pocas o ninguna mujer con Sari… para ver algo parecido a una ciudad del norte, con un rickshaw por ejemplo, tienes que largarte varios kilometros a las afueras.
En el fondo, el sur de la India no deja de parecerse a cualquier otro país tropical del Sudeste Asiático o de Sudamérica, playas, palmeras y motocicletas, mientras que el norte es incomparable, inconfundible, ninguna otra parte del mundo se le parece lo mas mínimo, es la India en estado puro.
De todos modos, se trata de decidir que quieres experimentar en tu viaje, si deseas conocer la India de “verdad”, la tan especial pero durísima de viajar, o si quieres relajarte en las trilladas playas de Goa y tomarte unas cervezas escuchando reagee con otros turistas, aunque para esto haya ya lugares más “apropiados” en el Sudeste Asiático, y sin la necesidad de desnaturalizar un país tan especial este.
Y es que quedarte un buen tiempo en lugares tan sagrados como Haridwar o Varanasi, donde ves salir y caer el sol entre familias enteras bañándose al gran Ganjes, o experimentando sensaciones indescriptibles en los ghats, templos y crematorios, o en Amritsar, donde es imposible no empaparte de espiritualidad en el Templo de Oro de los Sijs, o en Ladhak, perdiéndote y durmiendo en remotos pueblos y templos budistas a más de cuatro mil metros de altura, o viajar en el tiempo en el ya muy turístico pero igualmente hermoso Rajhastan, o estremecerte el corazón mientras caminas por las calles de Calcuta o por los pobrísimos pueblos del Bihar, o cruzar a Pakistán y descubrir el que a nuestro entender es el país mas autentico, sobrecogedor y hermoso del mundo junto a la India, y con la ventaja que allí no hay sin turistas, todo esto es decididamente absorbente para cualquier viajero, y esta en el Norte.
En el Sur en cambio, toda la autenticidad y desparpajo indio desparecen, las ciudades son ya mucho mas tranquilas, ricas y sosas. En Bangalore, Mumbai o Hyderabad por ejemplo, los centros de la ciudad son ya casi europeos, lo cual lo encuentro estupendo para los indios, pero para el viajero no aporta nada. Las poblaciones coloniales con nombre de bombón como Pondicherry son terriblemente empalagosas, y la costa oeste, con Goa y Kerala como estándares del mochilerismo de masas, parecen ya mas un provincia de Tailandia que la India propiamente, bares, pubs, fiestas en la playa y mercadillos.
Por si fuera poco, Goa y Kerala están entre los puntos de encuentro de israelitas de la India, junto a Rishikesh, Manali, Dharamsala, Leh o Pushkar por ejemplo. Estos son lugares donde los mochileros israelitas se juntan a manadas, donde ya los reciben con carteles en hebreo, comida israelita y demás facilidades. Estos tipos no van a ningún otro lugar de la India de los seis o siete ya conocidos por todos ellos, donde se reúnen para hacer fiestas y fumar canutos, sin contacto alguno con los indios más que para gritarles, tratarles mal y comprarles maria. En realidad la gran mayoría de los indios les odia, así como los demás viajeros no israelitas, poquísimos en número comparados con ellos. En estos lugares parece que el cien por cien de la población india sean camellos, es imposible hacer dos pasos sin que te intenten vender algo, niños incluidos, además de saludarte directamente con un “Shalom Shalom”, el Namasté ha desaparecido.
No deja de ser gracioso también que los israelitas parece que estén obligados a ir a estos lugares, a lo mejor les ponen un sello conforme estuvieron allí, para puntuar… El año pasado subimos a Leh en bus con una pareja de israelitas que, una vez allí se largaban en dos días a Goa en avión. Que puedes ver en Ladhak en dos días? Nada, pero ya estuvieron, y además subieron en bus, que farda mucho más.
Todo esto es el Post Army Trip israelita, el viaje posterior a su supermili obligatoria de dos años. Algún día escribiré más sobre ello, porque realmente son como una plaga viajera, tanto aquí como en Sudamérica. Si eligen un lugar hermoso como punto de encuentro lo destrozan, ya que donde va uno van todos. Así que en un momento dado, en lugares tan geniales como Pushkar, hay cincuenta turistas europeos, pero mil israelitas, exigiendo su comida, con enormes motos alquiladas, con enormes gafas de sol, pantalones militares, tocando los tam-tams al lado de templos sagrados… Y es que como es posible que en Goa haya playas conocidas como Tel Aviv Beach? De veras no entiendo que gracia encuentran en viajar si solo se conocen entre ellos, comen su comida, leen los carteles en su lengua… Bueno dejémoslo porque no queremos que nos traten de antisemitas, nada mas lejos de la realidad, hemos conocido viajeros judíos europeos u americanos cojonudos, independientes y buscando descubrir un país. Solo nos metemos con los israelitas mochileros, de cualquier religión, y que después de dos años comiéndoles la cabeza en la mili salen al mundo con una superioridad insoportable. Y no somos de los que nos guste generalizar, pero ya dejaremos de hacerlo cuando conozcamos alguna excepción, aunque después de tres años viajando aún no lo hemos conseguido.

Por lo que refiere a nuestro viaje, hacia poco que habíamos estado en la India, en el Norte, y aquella vez ya no quisimos ir al sur porque sospechábamos con razón que no nos gustaría. Aún así, en este otro viaje decidimos bajar, pero sin poner un pie en Goa ni en Kerala por lo explicado anteriormente. Nos dirigimos a Mumbai des de Delhi, parando en aquellos lugares que nos gustan, poco apetecibles pero reales, como Bhopal u Indore, y también en el precioso Mandu.
Mumbai resulto una gran decepción como ya he comentado antes. Cuando decidimos largarnos, en la estación de tren, al comprar los billetes, el tipo nos dijo que nos habíamos equivocado al escribir el numero del tren, que aquel se dirigía a Bijapur, y nos mostró un póster que tienen especial para los turistas, con el nombre y los horarios del tren a Margao, en Goa… sin comentarios.
Bijapur es especial, pero Badami es increíble, encantador, un lugar para quedarse a vivir, sin duda de lo mas bonito que veríamos en el Sur. Luego nos dirigimos a Hubli y Hassan, esquivando voluntariamente Hampi, otro gran parque de atracciones para mochileros. Los templos de Belur y Halebid, cerca de Hassan son bonitos, aunque son los típicos del sur para los no entendidos, de los cuales al final ababas hasta el gorro, y los que casi siempre mirábamos des de fuera por no querer pagar la desorbitada diferencia entre las entradas para indios y extranjeros.

Seguimos bajando por el centro, si no recordamos mal hacia Mysore, los asentamientos tibetanos de Sera, la estación de montaña de Ooty, Combiatorie y Madurai. De Madurai a Rameswaran, otro lugar que nos gustó, sagrado, con celebraciones, pujas, campanas y baños rituales en el mar, sin duda diferente al sosiego de los otros lugares visitados.

De aquí empezamos a subir, Trichy, Thanjavur, Tranquebar y luego el inefable Pondicherry. Lo queríamos evitar pero Sheila se encontraba mal, así que decidimos partir el trayecto a Tirumala parando aquí. Horroroso, lo mas pijo y menos indio que he visto en la India, ricos ancianos europeos en lujosos centros de meditación para occidentales, turistas tipo sudeste asiático con sus brusas, bermudas y vespinos alquilados, pubs, discotecas, elegantes restaurantes…
Aún paramos en Tiruvanamalai antes de llegar a Tirumala, lo cual fue un acierto porque inesperadamente nos gusto un poco. Es un lugar tranquilo pero con ambiente mistico, con los alrededores del templo plagados de sadhus, el unico lugar donde los vimos a grades grupos en el sur.
Tirumala por el contrario, que es el centro de peregrinación más grande del mundo, recibiendo más visitantes que la Meca o el Vaticano, y que sin duda se presupone que es un lugar muy especial, acaba siendo como casi todo en el Sur, soso, aburrido e incluso occidental.

Ya no podíamos más, estábamos hartos de perder el tiempo en el Sur, así que tomamos un largo tren hacia Hyderabad, después Vijaywada y Puri.
Puri, por fin parecía que ya estábamos otra vez en el Norte, lugar sagrado donde los haya está repleto de sadhus, de templos, de suciedad, de restaurantes de calle, de rickshaws, de vacas… de India. A partir de aquí Bhubaneswar, Varanasi por enésima vez, Allahabad, con un barrio antiguo y un mercado abarrotado y caótico como pocos, y más Norte.

En resumen este fue nuestro viaje por el sur de la India, donde es verdad que encontramos lugares especiales como Badami y Rameswaran, o el barrio musulman de Hyderabad, y pueblos preciosos donde no paras por no haber donde dormir, y evidentemente otros lugares que no conocimos. Lo que eso no quita es que definitivamente aquí el fervor del Norte ha desaparecido, en las estaciones de tren no hay aglomeraciones ni gente durmiendo en el suelo, hay menos vida en la calle, menos sadhus, menos templos, menos mezquitas, menos budistas, menos jaines, menos vacas, menos rickshaws y ciclorickshaws, menos mierda, menos olores, menos colores, menos paisajes diferentes, menos ríos sagrados, y en definitiva menos de todo lo que te imaginas que te encontrarás cuando decides ir a la India.

Bueno, este es nuestro punto de vista sobre el tema, totalmente subjetivo y basándose en que a nosotros nos gusta viajar lo mas real, cutre y barato posible, y teniendo el máximo de contacto con la cultura y la gente local y el mínimo posible con otros turistas.

Así pues ya lo veis, en la India hay sitio para todos, para los que aman la India y para los que aman las playas…

Namasté.

7 comentaris:

Anònim ha dit...

El 13 de març me'n vaig 4 mesos a la India. Hi vaig amb un amic i en tinc un altre allà ,a lucknow, desde fa més d'un mes estudiant. Tot i que ara ja acaba. La nostra ieda és voltar la India tant com poguem, gastant al minim.
La vostra web i el blog són genials. Veig que són probablement una de les fonts d'informacio més fiables.

Anònim ha dit...

Ola q tal!! me gusta mucho vuestra pagina y lo q haceis, os admiro. Pero me gustaria saber si es posible el lugar de la foto PICT2169JPG se q esta en Ladakh pero me gustaria saber el sitio concreto si es posible q os comunicarais conmigo de alguna forma os estaria agradecido mi email es bafled2000@hotmail.com

gracias y perdon por las molestias
Moises

lluny.net ha dit...

Gracias Moises. La foto que dices es del monasterio de Lamayuru, en Ladhak. Está a unas cinco horas en bus de Leh, dirección Kargil.

Saludos.

Edu ha dit...

Hola! Muy interesante el post, aunque estoy en completo desacuerdo :)

Yo me quedo con el sur! Este verano he estado en el norte por primera vez (era la quinta que visitaba la India), y aunque me ha encantado, sigo prefieriendo el sur. Supongo que es cuestión de gustos.

De hecho acabo de publicar un post, comentando las diferencias que he encontrado, y donde os menciono :)

Por cierto, que estuve en Semilla para el Cambio cuando visité Varanasi. Fue muy interesante. Aún tengo que escribir un post sobre la visita.

Un abrazo!

Anònim ha dit...

Según te leía me has recordado a mi...ja,ja,ja no te has costado un pelo en tu descripción.Tengo que ver el blog más tranquilamente...pero me gusta.
Y también has viajado a Sierra Leona.
Escribire mas.
SAludos.

Anònim ha dit...

Tu relato sería genial si no te hubieras enquistado en tu odio a Israel y a los judíos. El apartado en que criticas a los israelies que pasan sus vacaciones en la India es simplemente repugnante. Ahora entiendo por qué consideras Pakistán el país más hermoso o por qué echas de menos en el sur las mezquitas del norte

jordi-sheila ha dit...

1. En ningún momento hablo de judíos, solo de israelitas, no soy para nada antisemita si es ahí donde quieres hurgar.
2. Critico la forma de hacer turismo de los jóvenes israelitas. Y varios viajes después me reafirmo en eso porque lo he vivido una y otra vez. Es realmente penoso como actúan, solo van a sitios para encontrarse entre ellos y aislarse del resto, como tratan con desprecio a la población local, el nulo interés por la cultura autóctona solo centrados en encontrar el mejor haixix, etc.
3. Habla con otros viajeros o la población local a ver que opinión les merecen los turistas israelitas, igual te llevas una sorpresa.
4. Por supuesto debe haber excepciones.